Geología
A menudo se habla de la geología en plural, es decir, como
ciencias geológicas, ya que engloba ramas especializadas en un solo aspecto de
la Tierra, como pueden ser su clima, su exploración mineral, su dinámica
tectónica, y un prolongado etcétera.
Por un lado, la geología comprende conocimientos teóricos,
como la aproximación a la formación del planeta Tierra. Por otro lado, también
ofrece aplicaciones concretas en campos específicos del quehacer humano, como
la geotecnia y la ingeniería civil, e incluso en la comprensión y prevención de
fenómenos terrestres de gran envergadura, como los terremotos.
Principios de la Geología
Anteriormente hemos dicho que la geología se apoya en una serie de principios propios, a continuación, vamos a hablar de los más destacados:
● El principio del uniformismo: “Las leyes físicas, químicas y biológicas que actúan hoy, lo han hecho también en el pasado geológico”. Dicho de otra forma, los procesos geológicos que suceden actualmente ocurren de igual forma que los que ocurrieron en el pasado. Aunque es cierto que algunas características de los procesos pueden variar debido a los contextos en que se producen (intensidad, duración, etc.)
● El principio de superposición de los estratos: en una secuencia de rocas sedimentarias que no han sido deformadas, la roca más antigua es la que se encuentra más abajo y las más moderna la que se sitúa en la parte superior. Este principio asume que los estratos se depositan de manera horizontal (principio de horizontalidad), aunque existen varias excepciones a este último principio.
● El principio de continuidad lateral: los estratos se extienden originalmente en todas las direcciones reduciendo su espesor hasta alcanzar una potencia nula o hasta que “chocan” contra los bordes del área de sedimentación original.
● El principio de sucesión biótica: la fauna y flora fósil aparecen con un orden determinado en el registro geológico. De esta forma, puede reconocerse cada periodo geológico por sus fósiles característicos y las asociaciones fósiles. El contenido en fósiles de los estratos permite establecer (con un error más o menos grande) la edad relativa del mismo y hacer correlaciones entre diferentes zonas.
● El principio de las relaciones de corte y cruce: el estudio de las relaciones de corte y cruce entre diversas estructuras de carácter tectónico o magmático permite determinar el orden en que se han generado. De esta manera, se pueden ordenar los procesos tectónicos y/o magmáticos que han afectado a una región. Este principio establece que las intrusiones ígneas, las fallas y los pliegues son más modernos que las rocas a las que afectan.
● El principio de inclusión: este principio permite establecer el orden relativo en los casos donde unos materiales engloban a otros. Un fragmento de roca incluido en otro es más antiguo que la roca huésped.
En la siguiente figura os presentamos un esquema que resume
todos los principios de los que os hemos hablado.
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